Vital para su crecimiento
Los recreos activos previenen el aburrimiento. Existen patologías del comportamiento debido a la inactividad,como dedicarse a mordisquear sus pies, patas, rabo o la alfombra u otros objetos de la casa cuando está solo. Algunos incluso ladran al irse su dueño, lo que puede resultar muy molesto para los vecinos y traernos graves problemas.
Un perro que no cuenta con momentos de esparcimiento puede aletargarse o volverse muy excitable cuando regresas a casa o recibes visitas. Si entretienes de vez en cuando a tu mascota desde pequeña, mantendrás su mente ágil y su cuerpo en buena forma física. A través de los juegos, los perros aprenden a convertirse en adultos, a cazar, a perseguir, a agarrar y mantener así sus habilidades naturales y su instinto de supervivencia.
Jugar con tu perro mantiene la mente del animal activa y resulta divertido para ambos. Con la parte trasera levantada, las patas delanteras estiradas sobre el suelo, la boca abierta, el rabo levantado y coleando y quizás saltando de un lado a otro con fuertes ladridos, nuestro perro nos está invitando a pasar un rato de diversión. A través de los juegos puedes enriquecer y mejorar la calidad de vida de tu can satisfaciendo su necesidad de formar parte de un grupo social, su manada, y proporcionarle el estímulo físico y mental necesario para su correcto desarrollo.





